Guía de estilo
Cuidar tus joyas: lo esencial en cinco gestos
Las piezas adecuadas duran años — si las tratas como merecen. Cinco hábitos que marcan la diferencia.
- Perfume antes, joyas después — espera dos minutos.
- Ducha sí, piscina y cloro no.
- Guarda cada pieza por separado y limpia con un paño suave y seco.

Una joya bañada no es sinónimo de fragilidad. Con los gestos adecuados, una pieza bañada en oro de 18k mantiene el brillo durante años. El enemigo no es el tiempo — es la química del día a día.
Primer gesto: perfume antes, joyas después. El alcohol y los aceites esenciales desgastan el baño dorado. Espera dos minutos entre la fragancia y el collar.
Segundo: agua sí, piscina no. Nuestras piezas en acero resisten la ducha, pero el cloro ataca cualquier acabado. Quítate las joyas antes de nadar.
Tercero: guarda cada pieza por separado. La fricción entre cadenas raya los acabados. La bolsa de terciopelo de cada pedido no es decoración — es protección.
Cuarto: limpia con un paño suave y seco, una vez por semana si la usas a diario. Quinto y último: que las joyas sean lo último que te pones y lo primero que te quitas. Es el hábito que más prolonga la vida de cualquier pieza.
¿Dudas sobre una pieza concreta? Habla con nosotros.