Guía de estilo
La guía del layering: collares que conviven bien
El layering no es acumular — es componer. Tres principios para capas que parecen inevitables.
- Deja al menos 5 cm entre cada longitud de collar.
- Solo una pieza debe ser el protagonista visual.
- Repite un hilo conductor: metal, grosor o brillo.

Un buen layering parece despreocupado y no lo es en absoluto. Las capas que funcionan siguen tres principios: longitudes escalonadas, un solo protagonista y un hilo conductor.
Longitudes: deja al menos 5 cm entre cada collar. Un gargantilla a 38 cm, una cadena a 45 y un medallón a 55 crean tres planos distintos que no se enredan.
Protagonista: solo una pieza puede tener peso visual — un medallón, un colgante mayor. El resto son texturas. Dos protagonistas en el cuello compiten; ninguno gana.
Hilo conductor: repite un elemento — el tono del metal, el grosor de la cadena, un detalle de brillo. Esa repetición hace que el conjunto parezca pensado, aunque lo hayas montado en treinta segundos.
Si prefieres el resultado sin la matemática, nuestros looks ya resuelven las capas — cada conjunto fue compuesto pieza a pieza.
¿Dudas sobre una pieza concreta? Habla con nosotros.